miércoles, 26 de abril de 2017

El charrán, la rosa y el ciprés de Silos



I
El poeta se ha ido este fin de semana
a descansar y meditar en Silos
al pie de los cipreses y los tilos
lejos de la ciudad voluble y vana.

Y en la “terribles estepa” castellana
ha visto cómo el sol mueve los hilos
-con tiento, con fervor y con sigilo-
de la tramoya de la vida humana:

Políticos de espejos ilusorios,
programas engañosos rotatorios,
gentes que van y vuelven a su avío.

Adiós los esperados esponsorios
del Charrán y la Rosa promisorios,
adiós, adiós, que no regresa el río.

II
Después de Gerardo en su genial lirismo,
ciprés al que guardo un profundo respeto,
ya no te hallas solo, ya no eres el mismo
alzado en el claustro lustral y coqueto.

Ante ti de frente me rindo y me abismo,
no doy tu medida de verde esqueleto,
no alcanzo la cima de ese misticismo
que en torno derramas, puro, prieto y quieto.

Aquí en el embrión de la “ancha Castilla”
miro en derredor de la noble tierra
que a nada ni nadie se entrega ni humilla.

Y es que tanto honor y esperanza encierra
que es clave cidiana que aún cabalga y brilla
luciendo la paz de después de la guerra.


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viernes, 21 de abril de 2017

Autobuses por un tubo de política


Tres eran tres:
Pablo, Encinar e Inés.
Los tres en un autobús
con la trama en fotoexpress,
la trama como un obús
de la corrupción al bies
por las calles de Madrid
entre críticas y olés.
Primero fue el “Hazte oir”
el que captó el interés
del viandante borreguil
diciendo “beeeh, beeeh, beeeh, beeeh…
Luego llegó el de “Intermedio”
con Wyoming,  mote inglés,
el payaso de la Sexta
travestido de Sir, ¡Sir!
Y ahora ha salido una flota
de autobuses en vaivén
revolviendo la cloaca
de los untados. ¡Qué hez!
En este país de ilotas
¿no hay otra cosa que hacer?
¡Válgame Dios cuánto idiota        
en autobús hay que ver!
Coged la escoba, políticos,
y la corrupción barrer.

91 8470225