lunes, 3 de diciembre de 2012

RITORNELO DEL CORAZÓN

Porque tratan tanto el tema
los de la televisión,
quiero hacerle yo un poema
a ese tema, el corazón.

Una bomba, una sorpresa
resulta su exposición;
no es la boca la que besa,
besa, besa el corazón.

Un tormento, una tormenta,
una lluvia, una pasión:
a quien todo esto se inventa
se le llama corazón.

Un suspiro, dos suspiros,
tres suspiros… ¡un montón!,
y los más crueles tiros
los recibe el corazón.

Calla, sufre, pide, ansía,
se parte como un limón:
¡Tanto hace cada día
el sangrado corazón!


Ríe, canta, envida, espera;
nunca encuentra su ocasión;
porque espera desespera
el latiente corazón.

Colma arterias siderales,
tiene nombre de ladrón;
roba el tiempo y sus caudales
y es robado el corazón.

Da mil sueños, mil encantos;
da razones, no razón,
y al final todos son llantos
en el pobre corazón.

Llama, insiste, se arrodilla,
queda al pie de tu balcón;
cuanto más la luna brilla,
más se humilla el corazón.

Nunca es libre, prisionero
de una u otra invocación;
aun creyéndose el primero,
último es el corazón.


Disparata, sueña y mata
por las buenas y a traición;
desatándose se ata
a lo tonto el corazón.

Da lecciones y no aprende
la verdadera lección:
corregir a aquel que expende
sin  rubor el corazón.

Cariñoso, distanciado,
va del pasmo a la emoción;
tan ardiente como helado
se demuestra el corazón.

Caballero pareciera
por su gracia y distinción,
pero actúa de manera
diferente el corazón.

Ama pompas, vanidades,
bebe vientos con fruición,
y trastoca las edades
del amor el corazón.


Se enloquece, se despecha;
siente pena, indignación;
es veloz como una flecha
de Cupido el corazón.

Hace clic y también clas;
suena din, pero no es Don,
y en un momentito ¡zas!
dice adiós el corazón.

Yo le dije al mío un día:
“para el carro, peleón”,
y mirándole tenía
un puñal mi corazón.



91 847 02 25
a.sotopa@hotmail.com

2 comentarios:

  1. ¡Fantástico, Apuleyo!
    Mi aplauso para las alas de tu corazón de poeta.

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