martes, 3 de julio de 2018

Pepe Cavero, periodista integral

En septiembre, un grupo de amigos —periodistas, literatos y políticos— tributaremos un Homenaje póstumo a Pepe Cavero, recientemente fallecido.
Contamos con la colaboración de la Asociación de la Prensa de Madrid y la de los muy diversos medios audiovisuales en los que el periodista todoterreno trabajó: RNE, TVE, Antena 3, Intereconomía, Colpisa, etc.
En su memoria he redactado el siguiente artículo, que servirá de guión para los vídeos que se proyecten.

Pepe Cavero —no usaba el José ni admitía el Don por delante— fue, y lo será para siempre, el periodista integral, justo, culto,  laborioso e independiente que nos transmitió la transición  democrática que nos gobierna y ampara de Adolfo Suárez a hoy.

Su cara de niño bueno se le saltaba por los ojos cuando nos miraba por encima de las gafas. Reservado y silencioso, pero con un espíritu inquieto volcado en la actualidad informativa, poseía una capacidad inmensa de trabajo y apenas se dejaba ver o notar, parapetado tras una montaña de libros y teletipos, que eran la fuente de sus comentarios diarios y la muralla de su timidez.

Leonés de pura cepa, nunca le oí una palabra más alta que otra ni una maldición de un compañero competitivo o arribista, que en la profesión abunda.

Le conocí en la redacción enladrillada del Arriba que dirigía Manuel Blanco Tobío al final de La Castellana en el principio de los años setenta del pasado siglo, cuando yo llegué a Madrid recién diplomado en Periodismo en la Universidad de La Laguna, en cuyos bajos se había creado una delegación de la Escuela Oficial de la capital, Capitán Haya, 33 (trasera del Ministerio de Información y Turismo) a la que se desplazaban a examinarnos en junio los prebostes de entonces: Emilio Romero, de Pueblo, Bartolomé Mostaza, de YA y Victoriano Fernández Asís, de RNE, entre otros. Alumnos, ocho solo, ocho magníficos: Luis Alemany, Juan Cruz, Fernando G. Delgado, Elfidio Alonso, Cristina García Ramos, Carlos Ramos Aspiroz, Ramón Sánchez Ocaña y el que este boceto biográfico firma.

La trayectoria profesional de Pepe Cavero está sembrada de éxitos periodísticos en todos los medios en los que trabajó: Radio Nacional, Televisión Española, Antena 3 Radio y Televisión, Farmaindustria, Iberia, Intereconomía, OTR, Colpisa, Fax Press, Telerradio, Interviú…, la rehostia.
Precisamente en INTERVIÚ colaboré gracias a él durante dos años con poemas eróticos y satíricos a los políticos y la Jet Set del momento: Felipe González, José María Aznar, Xavier Arzallus, Pujol, Roldán, Jesulín de Ubrique, Bibi Ándersen, Lola Flores, Lina Morgan, Rocío Jurado, Isabel Pantoja, Marisol, María José Cantudo, Bárbara Rey, Norma Duval, Susana Estrada, Ana Obregón, Ana Belén.. y cincuenta famosos y famosas más.
Ahora esa sección que yo inauguré cuando no se estilaba publicar versos en las revistas… la lleva Joaquín Sabina. Y me pagó como nadie me había pagado hasta aquel entonces de los ochenta-noventa de “la movida”: 25.000 pesetas por folio-holandesa, libradas mediante cheque en la sede de O´Donnell, filial de Barcelona, donde reinaba Asensio.

Nadie lograba entender cómo le daba tiempo a escribir tanto y tan de corrido, tan deprisa. Lo mismo se le veía al amanecer por la calle Oquendo de Antena 3 que en la madrugada en Prado del Rey. ¿Cuándo dormiría? Y eso que el corazón le daba más de un susto y lo llevaba con un marcapasos como su amiga y protectora Pilar Miró.

Su curiosidad era insaciable. Era un lector voraz y un volante  redactor de noticias, reportajes y entrevistas, a los que potenciaba con una memoria rápida y brillante y una pluma ágil y ligera que cuidaba con primor el lenguaje coloquial de la calle mezclado con el lenguaje culto de los libros.
En la prensa, la radio y la televisión se extendía por entonces una nueva “edad de plata” con nombres de directores, redactores y colaboradores ingeniosos y brillantes, muy “literaturizados”, como Emilio Romero, Luis María Anson, Jaime Campmany, Pedro Rodríguez, Manuel Alcántara, Francisco Umbral, Pedro J. Ramírez,… a los que se añadirían los neófitos criados bajo su custodia y aliento, como Juan Luis Cebrián (Informaciones, El País), Raúl del Pozo, Amilibia, el locutor García (Pueblo) José Luis Gutiérrez (Diario 16), Javier Villán, Luis Otero (Arriba), Ignacio Camacho, Antonio Burgos, Santiago Castelo (ABC), Rosa Montero, Elvira Lindo, etc, etc.

 Del “Arriba” surgen en sus estertores Fernando Ónega, Lalo Azcona y el propio  Cavero, que, al igual que la naciente UCD de Suárez, acabaría convirtiéndose en un “nido de víboras”. La libertad de expresión —hasta entonces tabú— produjo estos “monstruos” de la pluma y la palabra en el estreno de la democracia.

Mi primera publicación con Pepe Cavero fue “Los más ricos del mundo”, que escribimos a dos manos y nos editó el llorado Maestro mutuo Manuel Martín Ferrand y lo distribuyó por librerías y kioskos, agotándose en un par de semanas.

Cavero me introdujo en Pyresa y también en Colpisa, donde Manu Leguineche —otro tótem de la información que estaba más en sus guerras o dando “la vuelta al mundo” que en el despacho— dejaba en manos del eficaz y austero Fermín Cebolla el equipo de redacción de la primera agencia autonómica, COLPISA, en Padre Damián 43, que distribuía por La Vanguardia, El Heraldo de Aragón, Diario de Navarra, El Correo Español-El Pueblo Vasco, La Voz de Galicia y otros diez diarios más…, noticias, reportajes y entrevistas de interés provincial y local, con base en Madrid, como “rompeolas” de las 17 Españas resurgentes y como centro neurálgico de las comunicaciones políticas, artísticas, literarias y “rosas” o del corazón. Con un par de teletipos, tres teléfonos y cuatro o cinco máquinas de escribir nos bastábamos.

Umbral se hizo popular allí junto con un plantel de mujeres (Mercedes Rodríguez, Susana Olmo, Amalia Sánchez Sampedro, Pilar Cernuda, Marisa Ciriza, Rosa María Mateo…) y un puñado de hombres: Javier Goñi, Mariano Guindal, Caverito y yo mismo.

Estallan los casos de corrupción del PSOE: BOE, FILESA, MALESA… BANCO DE ESPAÑA con Mariano Rubio, Los GAL con Barrionuevo…y allí estaba él, nuestro hombre, tomando nota con un boli y una libreta o grabando en una “sanyo” diminuta de los chinos.

De todo ello nos tenía al tanto Pepe Cavero con sus apretados “confidenciales” off the record y resúmenes de prensa, que hojeaban con avidez a primeras horas de las mañanas en los ministerios, las sedes de los bancos y las empresas, la Moncloa e incluso la Casa Real. Pepe Cavero no sabía ni hacía otra cosa que trabajar. Seriamente, rigurosamente, escuetamente, con vocación profesional, con amor a la tarea, con una inmensa capacidad de atención y comprensión, sin sectarismo alguno y sin dorarle la píldora a nadie, se llamasen sus amigos Francisco Fernández Ordóñez o Adolfo Suárez, y aunque no les gustase su labor a Javier o Luis Solana.

Y así, hasta hace unos días. El 6 de junio, recién nombrado el gobierno de Pedro Sánchez, fallecía en Madrid de un infarto al corazón, ese corazón que ponía en todo lo que escribía y locutaba. D.E.P. el gran Cronista de la actualidad.

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lunes, 2 de julio de 2018

La escapada veraniega

Por la tierra y por el mar
se ha iniciado la escapada
veraniega sin parar,
y es que de descansar…, nada.

¿Vida descansada? ¡Ay,
quién la pudiera tener!;
pero entre tanto bye, bye…
todo es correr y correr:

de un castillo a otro castillo,
de una catedral a otra,
de un monte a un valle alamillo
al trote como una potra.

O en automóvil y en barco
yendo de aquí para allá
tensando la flecha en arco
como el capitán Ajab.

Y si en la playa te tiendes
unos ratos placenteros,
al cabo vas y te extiendes
por distintos derroteros:

una ermita, una muralla,
una iglesia, un torreón
o el lugar de una batalla
que te atrae la atención.

Y no es malo que te pares
un poquito otra vez más,
pues así degustarás
los mariscos de los mares

y las carnes del lugar.
Que es que hay tanto que aprender,
que compartir y admirar…,
que no lo has dejar de ver.

¿Vacaciones? Sí y no.
En todas las ocasiones
llevarás puesto tu yo
con distintas emociones.

El verano es la aventura,
el verano es el descanso,
el verano es la tortura,
el verano es un remanso…

Pero también el ensueño,
la libertad, el reposo
y ser de ti mismo el dueño
frente al abuso y acoso.

Feliz estío, colega,
te deseo en el solsticio;
abandonada la brega,
lucirá en tu beneficio.

Anda, camina, sosiega,
come y bebe, peregrino;
marcha de uno a otro destino,
que el que marcha siempre llega.

Y llegados a este punto
de concordia general,
te considero trasunto
de mi gozo personal:

Estar en todos los lados
donde la curiosidad
nos mantenga arrejuntados
de aquí hasta la eternidad.

¿De acuerdo, caro lector?
Así sea, y que el amor
rellene nuestras acciones,
pues paso de dar lecciones.

Vive y no preguntes dónde,
ni cuándo, cómo o por qué;
contigo yo me hallaré
como ese marqués o conde

que te guíe sin cesar
en la lucha por la vida;
toda ella nos convida
a sorberla hasta el final.

Apura el trago, paisano.
Manteniendo el cuerpo sano
se tiene el alma mejor,
el alma, puro esplendor

hasta su ascensión al cielo
en el que nos guarde Dios
como a arcángeles en vuelo.
Adiós, adiós, ay, adiós.

91 8470225