jueves, 15 de noviembre de 2018

Lenguaje políticamente correcto


Cantar canciones sexis no se deben cantar,
machismo portan ellas y no hay por qué humillar.
La mujer no es objeto que hayas de desear,
es persona utilísima más allá del hogar.

Cuidaros los varones de llamar a la dama
sexo débil, petunia, clavellina o manzana.
Podría figurarse que estáis pidiendo cama.
Llamadla por su nombre: Pepa, Concha, Rosana…

No susurréis boleros ni tangos a su oído:
el susurro amoroso será mal entendido
y si intentáis gozosos apretarle el vestido
un guantazo bien dado tendréis por atrevido.

Aquellos caballeros que hacían poesías
con “cabellos de oro” y lindas pleitesías:
(“dientes como marfiles”, “pechos como alcancías”
o “piernas de alabastro”…) ya no abren celosías.

Lo correcto es hoy tía, no “tia buena o bombón,
“boca rosa de rosa”, “piel de melocotón”
o “ánfora de cristal”… más propios de bufón.
Por mucho que se estimen, no usan el corazón.

Di miembra, portavoza, jóvena, diputada,
médica e ingeniera, poetisa y soldada.
Con eso solamente se sentirá pagada,
reconocida, abierta, mimada y alabada.

Al llegar Navidad, pronuncia que es Solsticio
de invierno y lo proclamas como único principio
de todas las demás fiestas que dan inicio:
De corrección política servil serán indicio.

No Reyes Magos rubios, Reinas a tutiplén,
Reinas bien travestidas, Reinas negras también.
Ensalzarán tu estilo… y quedarás fetén
caminito del circo convertido en Belén.

No te prives. Carmena, la alcaldesa bigarda,
te pondrá sus costillas como apoyo y albarda
de las provocaciones… con la poli a tu guarda
hasta liarla parda… en esta zalagarda.

Me retiro y te dejo con el consejo recto:
Seas mujer u hombre, juvenil o provecto,
usa siempre el lenguaje político correcto
y no te tildarán de estantigua o abyecto.


91 8470225

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Rimas humanas

Así como Juan Ruiz, Arcipreste de Hita,
aguijaba al lector con numerosas citas
del Ovidio Nasón, hoy Podemita,
quiero yo reescribiros un lindo poemita.

Va en sílabas contadas al igual que sus versos
aunque acaso resulten hirientes por perversos.
No sé si atinaré a hacerlos claros, tersos,
como los que él plasmó al gusto de árabes, judíos y conversos.

“Libro de Buen Amor”, su testamento rico,
supone para mí, que en ello soy borrico,
un acicate, un punto, un acerico
de alfilerazos prestos a sacarme de quicio.

Digo yo y digo bien, sin excusa de sabio,
que tanto por la pluma como por el labio,
dispuesto me hallo a hacerles desagravio
a aquellos que les pique y cause agravio.

Cuento, pues, que esta vida que nos trae y nos lleva
adonde cae el sol, vuela el viento y también nieva,
lo mismo nos deleita que subleva.
Habremos de aceptar tal triple prueba.

La verdad es palabra noble, valiente y justa
que sólo a los homínidos  asusta,
pero actúa al igual que actúa la fusta
cuando la cuádriga domada su paso desajusta.

Quien que sea quienquién que de infiel se las dé
que tome otro camino y a la remanguillé
se vaya si es que puede por su pie
adonde por decencia no diré.

Ni a mí ni a nadie quiero yo prisionero
de ningún mensajero traicionero
ni de ningún hipócrita parlero
que le traiga y le lleve al retortero.

La vida límpida y el alma en paz serena,
mejor con sol que con la luna llena,
mejor con alegría que con pena.
Se acabó con buen fin la cantilena.


91 8470225