Juanito, tío, escúchame.
Ahora que te has ido he de decirte
todo lo que antes me callé:
Bueno como el pan bueno,
junto a ti yo gocé
de uvas, higos y peces
en mi endeble niñez.
A tu abrigo crecí
y a tu abrigo casqué
avellanas y nueces
con piedras de almirez
en los poyos graníticos
colocados al bies
de las malvarreales,
los alhelíes y el clavel.
¡Qué hermosas las mañanas
davídicas y rosicler
en las que tu Comina
-Comina, ¿a qué, por qué?-
lavaba mis calzones
viendo al agua correr
tibia como la Aurora
que acababa de renacer.
Eras pequeño pero grande
-¡qué bien lo sé!-
y te esparcías por el río
Duratón a tutiplén
tras los cangrejos y los barbos
en esa Arca de Noé
en la que te sumergías
una y otra y otra vez.
Contigo me eché al huerto,
contigo vendimié,
contigo me hice hombre,
un hombre en pie
viendo a todos iguales
como es de segoviana ley.
Juanito, tío, te recordaremos,
te llevaremos en el pecho fiel
como tú nos llevabas
a cuestas, timonel.
Que Dios te acueste
con las huríes del Edén.
Adiós, adiós,
y espéranos, ángel del bien.
Bajo tus alas bondadosas
no hay nada, nada que temer.
Descansa en paz.
Pronto te iremos al cielo a ver.
a.sotopa@hotmail.com
918470225
martes, 5 de julio de 2016
lunes, 4 de julio de 2016
La hucha de las pensiones
A cuentas de “Pensión Flora”
(mi pensión particular
en la que junto al “Noventa
y ocho” finisecular
del pasado XIX
manuscrito y lenguaraz,
con Unamuno, Azorín,
Pio Baroja, Valle Inclán,
Antonio Machado el Bueno
y otros pocos buenos más
escribiendo a troche y moche
para así ganarse el pan
en el Madrid rompeolas
de la periferia audaz…)
quiero recordar ahora
lo mal que lo pasarán
los pensionistas hodiernos
de España si es que al desván
de los trastos inservibles
su plan de pensiones va
por mala administración
o cualquier otro disfraz.
Vade retro, Crismontoro,
vade retro, Satanás.
La hucha de las pensiones
no la debieras tocar.
Es la hucha de los niños
con un poco más de edad
que dieron todo lo suyo
para al final descansar.
¿Podrán resistir los viejos?
¿Los jubilados tendrán
un punto de apoyo unánime
en el que se sustentar?
Por favor, señor ministro,
¿qué será, será, será
de ellos en tiempos de crisis?
No lo quiero ni pensar.
Por ellos canto la copla
de un francés universal
que de amor sabía algo:
Ne me quitte pas,
ne me quitte pas,
ne me quitte pas.
a.sotopa@hotmail.com
918470225
(mi pensión particular
en la que junto al “Noventa
y ocho” finisecular
del pasado XIX
manuscrito y lenguaraz,
con Unamuno, Azorín,
Pio Baroja, Valle Inclán,
Antonio Machado el Bueno
y otros pocos buenos más
escribiendo a troche y moche
para así ganarse el pan
en el Madrid rompeolas
de la periferia audaz…)
quiero recordar ahora
lo mal que lo pasarán
los pensionistas hodiernos
de España si es que al desván
de los trastos inservibles
su plan de pensiones va
por mala administración
o cualquier otro disfraz.
Vade retro, Crismontoro,
vade retro, Satanás.
La hucha de las pensiones
no la debieras tocar.
Es la hucha de los niños
con un poco más de edad
que dieron todo lo suyo
para al final descansar.
¿Podrán resistir los viejos?
¿Los jubilados tendrán
un punto de apoyo unánime
en el que se sustentar?
Por favor, señor ministro,
¿qué será, será, será
de ellos en tiempos de crisis?
No lo quiero ni pensar.
Por ellos canto la copla
de un francés universal
que de amor sabía algo:
Ne me quitte pas,
ne me quitte pas,
ne me quitte pas.
a.sotopa@hotmail.com
918470225
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